miércoles, 19 de abril de 2017

Disparate (Sin acento)

Sé que tomarías con humor ésta monstruosa confesión: Había pasado mucho tiempo desde la última vez que pensé en ti... 
También sé que te desternillarías, hasta rodar en el suelo, de saber que te pensé dentro de una alucinación provocada por una intensa combinación de medicinas y fiebre... 
Pero pensé en ti, es lo que ahora cuenta/cuento/canto. 

I Can't Quit You, Baby,

So I'm gonna put you down for awhile.. 

Dentro de mi disparate (sin acento) escuché en mi cabeza una de las tontas veces que discutimos por todo eso que no entendíamos del mundo, que nos afectaba y que no teníamos remota idea de cómo resolver. 6 meses antes de la peor broma que me jugaría la vida. 

Yo, aferrada a la idea de que se puede aprender a asimilar de forma distinta los impulsos del mundo. Tú, impaciente, ante mi mirada idealista, dabas razones de mi improbable (pero no imposible, nunca dijiste que lo fuera) forma de cambio.
Ambos aferrados a los sillones carmesí, arrugando una servilleta en la mano derecha, viéndonos de frente en nuestro café favorito.

De forma muy críptica pedía que me dejaras quererte sin limitaciones, sin títulos, sin que el futuro representara una amenaza... tú, me alejabas sin lastimarme.
Como si supieras que en algún momento te iban a obligar a cometer un disparate... con acento.   

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Amar como el Principito ama a la Rosa

El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, es de esos libros que ha viajado tanto conmigo y me ha hecho viajar tanto, que seguro me provocó a conocer lugares y personas que aún quiero. 
Estaba buscando un fragmento del libro, sobre el espacio que ocupa el hombre en la tierra; Entonces, encontré esto, (Aclaro que no es fragmento del libro, como en muchos sitios han querido dar a entender) ... Entonces, supe porqué la gente los relaciona... entonces, quise compartirlo con ustedes



- "Te amo" - dijo el principito... 
-"Yo también te quiero" - dijo la rosa.
-"No es lo mismo" - respondió él...

"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía... 
Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. 

Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el "bien" querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. 
Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano
es un universo. 

Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas.
Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. 

Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se dá en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.

Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía.
Amar es saber 
que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no 
agota el amor, por el contrario, lo aumenta. 
La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." 

-"Ya entendí" - dijo 
la rosa. 
-" No lo entiendas, vívelo" - dijo el principito."

lunes, 3 de septiembre de 2012

Recopilando recuerdos

Llevo ya varios meses recopilando información de cómo era Suheyl de niña...
Quizá porque mis recuerdos, que son muchos, eran en su mayoría de situaciones
donde estaba yo sola, poco me acuerdo de la actitud de los demás hacia conmigo.

Gracias a toda esta recopilación he podido verificar mis conductas actuales,
una cree que va por la vida siendo lo mismo. Y no. Una cambia de tantas formas
y en tantos momentos que a ratos pudiera parecer una desconocida.

Por ejemplo, todo el mundo suele contar que de pequeña era muy tranquila,
me gustaba bailar, cantar, dibujar, escribir y crear mundos imaginarios. (Supongo
que era ahí donde hacía las travesuras), Eso sí, siempre se me ha dado mucho eso
de hablar, preguntar, carcajearme y ser feliz.
Supongo denota, que mi niña interior nunca ha querido guardarse por completo.

Medio hiperactiva, siempre buscando estar en clases de todo, hawaiano, piano, ballet, gimnasia,
natación, tennis, jazz y demás cursos de verano y demás que se me fueran poniendo enfrente.

Después me convertí en una adolescente mucho menos introvertida, más abierta,
algunos hasta han mencionado que "rebelde", no juzguen, a los estereotipos que
existen en mi familia, sí soy de las mujeres que más se ha salido de la linea de lo "común".


Sería largo plasmar cada uno de las anécdotas que he ido guardando, son sobre mí,
y quiero hacerlas parte de mi memoria. Quizá poco a poco vaya compartiéndolas


Hoy me reconocí otro poco y saludo a Suheyl con 5 años.
Cada vez se ve más pequeña. 

lunes, 9 de enero de 2012

Momentos pendientes

Hay cosas significativas que no corresponden a nuestro tiempo, como el estreno de algunas películas,  o la inauguración de restaurantes. 
La mayoría de los lugares que conozco, ya existían cuando yo llegué a ellos, ya tenían un nombre, un símbolo, colores y más relaciones hacia él que yo misma. 
pero los momentos que son míos, nada más míos,
esos los guardo entre lineas. 


Hoy fui por segunda ocasión al Autocinema del DF.
Misma compañía. La mejor compañía.

jueves, 6 de octubre de 2011

ése o ése

No sé si ustedes pueden imaginar, la cantidad de conflictos y asociaciones que vienen a mi cabeza, cada que comienzo a escribir. Si escribo aquí es para asegurarme de volver a leerme, pero a veces, le temo a quienes puedan usar estas letras en mi contra.
(no soy paranóica, suelo causar irritación en las mentes pequeñas) 



Eyacular frente a una hoja en blanco, que sólo dará concepción a una idea, a una historia. Por eso se tiene especial cuidado, para que el resultado final sea el que reuna más similitudes con el orgasmo al escribir. La supervivencia del más fuerte.

Por lo menos, así lo veo. Ahora. 



Desde pequeña me enseñaron a no llorar cuando te caes del árbol, como "macho", casi, a disfrutar de los raspones en las rodillas y de volver a subirlo sin miedo. Amarraba el medio de mi vestido, convirtiéndolo en shorts para poder correr sin indecencias; Aguantaba sin chistar los regaños consecuencia de mis actos, llorando, así quedito, con la frente bien en alto, con la nueva lección guardada como cicatriz y con la certeza de que todo mejoraría. Aprendí a defender a los míos, aún, cuando fuera yo quien necesitaba más ayuda, Aprendí a auxiliar a quien lo necesitase, a pesar de no pedirlo (tuve que aprender a leer mentes, o eso parece); Me volví experta en sacar fuerzas, quién sabe de dónde, pero permanecer de pie, siempre.
Soy cinta negra en reprimir lágrimas. 



No entiendo bien las razones para desatar todo esto. Es como querer contener agua en las manos.
Situaciones así, ponen en conflicto mis asociaciones por experiencia, mis adjetivos más acertados, mis costumbres tatuadas; y presentan como estelar al orgullo ensangrentado. 
Odio reconocerlo, pero le huyo a los hipocondriácos. Tan chulo que es no tener de que preocuparse, que su cuerpo funcione sin alteraciones. 


El punto, es que hoy desperté con esa sensación de que todo va mal, pero el orgullo lo disfraza como "un nuevo reto". Mi umbral de dolor es tan alto que ni yo alcanzo a ver cuando está llorando. 







ELLOS ME LEEN